Bangkok, 25 de mayo de 2026 -
El Departamento de Investigación Especial (DSI) de Tailandia ha entregado formalmente los expedientes completos del caso y a los 31 sospechosos del sonado escándalo inmobiliario de Villa Andaman a la Fiscalía Especial, lo que supone un gran paso en la lucha contra el sector inmobiliario controlado por extranjeros en Phuket y Koh Samui.
El caso surge de una amplia investigación sobre redes de bufetes de abogados y empresas de consultoría acusadas de utilizar a ciudadanos tailandeses como testaferros para ocultar la propiedad extranjera de terrenos e inmuebles. Los investigadores alegan que estas empresas ayudaron a inversores extranjeros a constituir compañías ilegalmente, permitiéndoles adquirir terrenos y operar negocios inmobiliarios en contravención de la legislación tailandesa.
El 22 de abril de 2026, el DSI presentó los expedientes de la investigación inicial contra Villa Andaman Co., Ltd. y 28 sospechosos. En ese momento, otros tres sospechosos estaban pendientes de verificación de antecedentes.
El 25 de mayo de 2026, la DSI concluyó su investigación sobre Firefly (Thailand) Co., Ltd. y entregó a los sospechosos restantes, identificados como el Sr. Symond y la Sra. Vandy, a la fiscalía, tanto a título personal como en calidad de representantes de la empresa.
Los sospechosos, entre los que se encuentran los extranjeros Marcus (Reino Unido) y Paul (Estados Unidos), están acusados de orquestar estructuras fiduciarias para eludir las restricciones de la Ley de Negocios Extranjeros de 1999. Los cargos incluyen:
- Operar negocios sin autorización siendo ciudadano extranjero.
- Conspirar con ciudadanos o entidades tailandesas para ocultar la propiedad extranjera.
- Actuando como directores cómplices de violaciones corporativas.
El Departamento de Seguridad Industrial (DSI) afirmó que la represión busca proteger la soberanía económica de Tailandia e impedir que los extranjeros exploten las lagunas legales para dominar el mercado inmobiliario. Las autoridades advirtieron que tales prácticas socavan la competencia leal y amenazan el sustento de los ciudadanos tailandeses.
El caso ahora está en manos de la fiscalía, que determinará los pasos a seguir conforme al procedimiento penal. El DSI se comprometió a seguir vigilando las redes de testaferros y a aplicar la ley con rigor para salvaguardar los intereses nacionales.





