Bangkok
Las autoridades sanitarias de Tailandia han intensificado la vigilancia del hantavirus en aeropuertos, puertos marítimos y otros puntos de entrada internacionales, si bien los funcionarios recalcan que la amenaza para el país sigue siendo mínima.
El Departamento de Control de Enfermedades (DDC) ha reforzado los protocolos de detección para los viajeros que llegan al país, prestando especial atención a quienes proceden de Sudamérica, donde un brote de casos de la cepa andina ha llamado la atención internacional. El director general del DDC, el Dr. Montien Kanasawat, afirmó que no se han detectado infecciones por hantavirus en Tailandia, pero que es fundamental adoptar medidas proactivas para mantener esta situación.
“Hemos intensificado la vigilancia de los viajeros procedentes de zonas de alto riesgo y reforzado las inspecciones de cruceros y otros medios de transporte internacional”, declaró el Dr. Kanasawat. Los protocolos mejorados incluyen exámenes de salud más exhaustivos para pasajeros y tripulación, la observación atenta de cualquier caso sospechoso a bordo de los buques, medidas rigurosas de higiene y control de roedores, y la disponibilidad total de equipos de protección personal para el personal de primera línea.

El destacado virólogo Prof. Dr. Yong Poovorawan, director del Centro de Excelencia en Virología Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chulalongkorn, intentó tranquilizar al público explicando las importantes diferencias entre las cepas locales y las extranjeras.
“Las cepas de hantavirus que circulan en Tailandia son distintas de la cepa andina que se ha detectado en Sudamérica”, explicó el profesor Poovorawan. Señaló que el virus ha estado presente en Tailandia durante más de cuatro o cinco décadas, pero las infecciones han sido extremadamente raras. El patógeno es transmitido principalmente por roedores y se contagia a los humanos por contacto con orina, excrementos o saliva contaminados.
Los síntomas comunes incluyen fiebre alta, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas y vómitos. En casos graves, la enfermedad puede derivar en insuficiencia renal o problemas respiratorios serios. La transmisión de persona a persona es poco frecuente y se ha asociado principalmente con la cepa andina en Sudamérica.
Las autoridades sanitarias tailandesas siguen explicando que los sistemas de vigilancia epidemiológica y respuesta ante emergencias del país están bien preparados. Se ha pedido a la población que no cunda el pánico, y las autoridades añaden que el riesgo diario dentro de Tailandia es muy bajo.
Se recomienda a los viajeros que regresan de zonas con actividad conocida del hantavirus y que desarrollan síntomas parecidos a los de la gripe tras una posible exposición a roedores, que busquen atención médica de inmediato e informen a los médicos sobre su historial de viajes.
Para la versión original de este artículo, visite Las noticias de Pattaya.




