Koh Phangan, Surat Thani —
Las autoridades han intensificado su campaña contra las empresas con testaferros en Koh Phangan, lanzando redadas coordinadas en hoteles sin licencia en la zona de Sri Thanu. La operación se centró en cuatro complejos turísticos sospechosos de operar ilegalmente y utilizar a ciudadanos tailandeses como testaferros de inversores extranjeros.
Las autoridades informaron al Phuket Express que este fin de semana los investigadores realizaron compras encubiertas antes de intervenir en los establecimientos. Los allanamientos revelaron lo que, según afirman, son claras violaciones de la Ley de Hoteles (2004).
- Un complejo turístico con accionistas suizos y tailandeses. Las autoridades arrestaron a una mujer tailandesa, acusada de administrar un hotel sin licencia. El establecimiento ofrecía 23 habitaciones.
- Un complejo residencial con accionistas eslovenos y tailandeses. El complejo había cerrado justo antes de la llegada de los agentes.
- Un complejo turístico con accionistas griegos y tailandeses. Ocho habitaciones estaban en funcionamiento. Un operador tailandés fue arrestado, junto con dos ciudadanos de Myanmar acusados de trabajar ilegalmente.
- Un complejo turístico de playa y bienestar con accionistas uruguayos y tailandeses. Contaba con doce habitaciones disponibles. Un ciudadano uruguayo se identificó como el propietario y fue acusado de operar sin licencia.

Tres personas se enfrentan ahora a un proceso judicial por gestionar hoteles sin autorización. Las autoridades también incautaron registros de accionistas y documentos financieros para rastrear el flujo de dinero y examinar la propiedad de los terrenos. Los funcionarios sospechan que se utilizan testaferros, en los que ciudadanos tailandeses actúan como representantes de inversores extranjeros, para eludir las restricciones de la Ley de Negocios Extranjeros de Tailandia.

La zona de Sri Thanu, donde se encuentra un lugar religioso judío, se ha convertido en un punto de encuentro para residentes y visitantes israelíes. Los investigadores creen que muchos extranjeros en la zona podrían estar alquilando villas o casas particulares, eludiendo así los requisitos de licencia que se aplican a hoteles y complejos turísticos. Sin embargo, los allanamientos revelaron estructuras de propiedad que involucran a ciudadanos de Suiza, Eslovenia, Grecia y Uruguay, lo que suscita mayor preocupación sobre el control extranjero de negocios vinculados al turismo.
Las autoridades se comprometieron a seguir vigilando el sector turístico de Koh Phangan, afirmando que las operaciones sin licencia socavan la supervisión regulatoria y la competencia leal. Esta ofensiva forma parte de un esfuerzo nacional más amplio para abordar las estructuras de testaferros y garantizar el cumplimiento de las leyes comerciales tailandesas.





