Phuket -
Líderes provinciales, organismos de seguridad y representantes extranjeros se reunieron hoy en la Sala de Conferencias Sarasin del Ayuntamiento Provincial de Phuket para debatir estrategias de gestión y regulación del comportamiento de los turistas internacionales en la provincia. La reunión fue presidida por el gobernador Nirun Pongsitthithavorn y contó con la presencia de altos funcionarios del ejército, la policía, inmigración, turismo y la administración local, así como representantes de las comunidades extranjeras.
Phuket sigue siendo uno de los principales destinos turísticos del mundo. En 2025, la provincia recibió a más de 14.12 millones de visitantes, generando ingresos superiores a los 545 mil millones de baht. Solo durante el primer trimestre de 2026, las llegadas alcanzaron los 3.81 millones, con una ocupación hotelera promedio del 83.39%. El gobernador Nirun declaró que, si bien Phuket recibe con los brazos abiertos a los turistas, la población de la isla, de aproximadamente 400,000 habitantes, debe convivir en armonía con los millones de visitantes que recibe cada año. Subrayó que todas las personas, tailandesas o extranjeras, están sujetas a las mismas leyes y reglamentos.

Las autoridades destacaron problemas recurrentes que afectan a algunos turistas, entre ellos:
- Infracciones de las leyes de tránsito
- Empleo no autorizado
- Exceso de estadía en el país
- Disturbios públicos
- Actividades que dañan la imagen de Phuket, particularmente en Patong.
Los organismos de seguridad hablaron de dos directivas principales:
- Aplicación estricta de las leyes, imponiendo las máximas sanciones para disuadir la mala conducta.
- Comunicación clara de las normas y prohibiciones para garantizar que los turistas de todas las nacionalidades comprendan las expectativas locales.

Las autoridades confirmaron que las infracciones graves cometidas por extranjeros podrían dar lugar a revisiones migratorias y a la posible revocación del permiso de residencia. Casos como conducir sin licencia válida serán procesados y remitidos a los tribunales. El gobernador reiteró el compromiso de Phuket de ser un anfitrión amable, pero instó a los representantes extranjeros a ayudar a comunicar la importancia de respetar las leyes tailandesas, la cultura local y los derechos de los demás.
La reunión concluyó con un llamamiento unificado a la cooperación entre los organismos gubernamentales y las comunidades extranjeras. Al equilibrar la hospitalidad con una aplicación rigurosa de la ley, Phuket busca salvaguardar su reputación como destino de clase mundial donde residentes y visitantes puedan convivir pacíficamente y en igualdad de condiciones.





