Phuket -
Las autoridades provinciales de Phuket convocaron una reunión para repasar las lecciones aprendidas de las celebraciones de este año.
La sesión, presidida por el vicegobernador Teerapong Chuaychoo, se centró en abordar las conductas turísticas de riesgo que han causado molestias públicas y empañado la imagen de la provincia como destino seguro.
Nuestras historias anteriores:
Entre las preocupaciones expresadas durante la reunión se encontraban la conducción temeraria, el exceso de velocidad en zonas residenciales, las reuniones multitudinarias que causaban disturbios y el incumplimiento de las normas sobre el uso del espacio público. Los funcionarios señalaron que tales acciones no solo perturban a las comunidades locales, sino que también aumentan el riesgo de accidentes de tráfico y marítimos durante el periodo vacacional.
Nuestra historia anterior:
Las autoridades acordaron intensificar la aplicación de la ley y establecer sanciones más claras para los turistas que infrinjan las normas locales. Las estrategias futuras harán hincapié en:
- Vigilancia territorial en zonas de alto riesgo y con gran afluencia turística.
- Se ha reforzado la vigilancia policial dirigida tanto a residentes como a visitantes.
- Cámaras de tráfico con inteligencia artificial para detectar infracciones en las intersecciones en tiempo real.
- Campañas de sensibilización pública multilingües, dirigidas especialmente a los trabajadores migrantes y a los turistas internacionales.
La provincia también instó a hoteles, operadores turísticos y empresas de alquiler de vehículos a desempeñar un papel proactivo en la comunicación de las normas a los visitantes. Al orientar el comportamiento de los turistas desde el principio, las autoridades esperan reducir las molestias a la comunidad y salvaguardar la reputación de Phuket como destino de clase mundial.
Esta iniciativa refleja un esfuerzo más amplio por equilibrar las celebraciones festivas con la seguridad pública, garantizando que Songkran siga siendo una festividad alegre al tiempo que se minimizan los riesgos tanto para los residentes como para los turistas.




