Thalang-
Los residentes de Ban Don y los pueblos vecinos se reunieron en Wat Thep Kasattri, conocido localmente como Wat Ban Don, para celebrar el Festival anual Sart Duan Sib, una de las tradiciones budistas más preciadas de Phuket.
Celebrado el octavo día de luna menguante del décimo mes lunar, el evento de este año atrajo a cientos de participantes que se reunieron para honrar a sus antepasados y preservar el legado de unidad comunitaria. Un momento central de la celebración fue el tan esperado Jad Desfile, con efigies extravagantes y simbólicas, que van desde bestias míticas y espíritus caricaturescos hasta representaciones artesanales del folclore antiguo. Estas figuras de "Jad", a menudo parecidas precio (fantasmas hambrientos) o criaturas fantásticas, fueron creados por familias locales, empresas y agencias gubernamentales, y luego desfilaron por el pueblo antes de ser ofrecidos al templo.

El desfile es más que un espectáculo: es un emotivo ritual arraigado en las enseñanzas budistas y la herencia del sur de Tailandia. Para los habitantes de Ban Don, Sart Duan Sib es un momento sagrado para hacer méritos, recordar a los difuntos y fortalecer los lazos comunitarios. Muchos residentes, especialmente mujeres de todas las generaciones —desde niñas hasta mayores—, se tomaron un tiempo libre del trabajo para participar en las festividades, demostrando así la importancia de este día.
“Esto no es solo una tradición, es nuestra identidad”, dijo un anciano local. “Nos reunimos no solo para honrar a nuestros antepasados, sino también para enseñarles a nuestros hijos de dónde vienen”.

Organizado anualmente por la comunidad Ban Don, este evento refleja un profundo compromiso con la preservación de los valores culturales y el mantenimiento de las prácticas budistas. Los lugareños consideran el festival un puente entre generaciones, donde los jóvenes asistentes experimentan de primera mano costumbres que han perdurado durante siglos.
La creciente participación de los jóvenes en los últimos años ha sido particularmente alentadora. Muchas familias ven el festival como una oportunidad para inculcar el respeto por la tradición y fomentar un sentido de pertenencia. Como señaló un participante: «Es alentador ver a los jóvenes abrazar nuestra herencia; no solo la observan, sino que la viven».
La celebración de Sart Duan Sib en Wat Ban Don es un poderoso recordatorio de cómo la fe y el folclore siguen moldeando el paisaje cultural de Phuket. Jad Mediante desfiles y ceremonias de méritos comunitarios, los habitantes de Ban Don reafirman su dedicación al budismo, su amor por su comunidad y su esperanza de que estas tradiciones prosperen durante las generaciones venideras.





