Phuket, Tailandia -
El mercado inmobiliario tailandés atraviesa un período difícil en 2025, ya que la incertidumbre económica y la disminución del poder adquisitivo de los compradores, tanto nacionales como extranjeros, repercuten en importantes zonas de interés como Bangkok y Phuket. La consultora inmobiliaria Knight Frank (Tailandia) presenta un panorama desolador, calificando el año de "agotador y verdaderamente doloroso" para el sector.
La actividad del mercado se ha desacelerado drásticamente debido a la cautela del consumidor, el endurecimiento de las condiciones crediticias bancarias y la continua turbulencia política. Si bien el interés en comprar propiedades persiste, los compradores potenciales se muestran reticentes, temiendo compromisos financieros a largo plazo en un clima tan impredecible.
Los promotores, tanto grandes como pequeños, están cambiando sus estrategias. El lanzamiento de nuevos proyectos se ha reducido significativamente, ya que las empresas priorizan la liquidación del inventario existente y la preservación del flujo de caja. Para las empresas con dificultades de liquidez, la formación de empresas conjuntas o la venta de proyectos por debajo del valor de mercado, a menudo con descuentos del 30-35%, se ha convertido en una estrategia de supervivencia.
Bangkok, otrora epicentro del auge inmobiliario tailandés, ha visto caer su poder adquisitivo más del 50%, especialmente entre los compradores locales. El interés de los compradores extranjeros también se ha desplomado. Los inversores chinos, que antes representaban entre el 35% y el 40% de las ventas de condominios, ahora representan solo entre el 10% y el 15%. Phuket también ha entrado en una recesión por temporada baja, con una caída de la demanda internacional de más de la mitad. Los compradores rusos y chinos siguen presentes, pero los volúmenes están lejos de alcanzar su máximo de años anteriores.
A medida que los promotores inmobiliarios adoptan una estrategia de espera, los propietarios de terrenos están liberando parcelas para satisfacer sus necesidades inmediatas de liquidez. Sin embargo, las transacciones de terrenos están relativamente estancadas, con un movimiento limitado en parcelas más grandes y negociaciones de precios moderadas, que generalmente no superan el 3-5% de caída. Solo los vendedores, presionados por cerrar tratos rápidamente, ofrecen mayores descuentos.
Inicialmente se había pronosticado una recuperación para 2026, pero los analistas ahora esperan que el mercado inmobiliario comience a repuntar en 2027. Por ahora, el sector se mantiene cauteloso, cubriendo apuestas y esperando detonantes internos y externos, como mejores cifras de turismo o políticas fiscales favorables, para impulsar un crecimiento renovado.
El mercado inmobiliario tailandés se está recalibrando en tiempos difíciles. Para los inversores con alta liquidez, abundan las oportunidades. Para otros, la paciencia sigue siendo clave mientras el panorama se reestructura lentamente para una futura recuperación.




